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Los `trabajos forzados´ de Rossi, una de sus celebraciones más ingeniosas

Los `trabajos forzados´ de Rossi, una de sus celebraciones más ingeniosas

Los `trabajos forzados´ de Rossi, una de sus celebraciones más ingeniosas

El espectáculo y la acción trepidante ofrecidos por el Campeonato de MotoGP han vuelto a tener su colofón en otra de las sorprendentes escenificaciones imaginadas por Valentino Rossi para celebrar sus éxitos.

El italiano dominó el Campeonato del año pasado; la multa por exceso de velocidad que le impuso un `carabinieri´ de pega tras franquear la línea de meta de Mugello constituyó un inspirado momento humorístico …y un soplo de aire fresco en la aplastante demostración de fuerza de Honda y de su piloto estrella.

En 2003, por el contrario, `el Doctor´ se enfrenta a una competencia más dura. Sete Gibernau ha ganado tantos GP´s como él y varias batallas se han decidido en la última curva de la carrera. La espectacularidad e intensidad de la última prueba de MotoGP en Brno hizo que la celebración del campeón italiano fuera recogida más superficialmente que en otras ocasiones por los medios de comunicación, pero el talento como `showman´ de Rossi es incuestionable y ha aportado al Campeonato un toque de frescura más allá de la protocolaria seriedad del podio.

En el pasado, Valentino ha dado la nota deteniendo su moto en la vuelta de honor para entrar apresuradamente en unos lavabos, vistiéndose de Robin Hood o subiendo a su máquina a un miembro de su club de fans disfrazado de pollo gigante. En esta ocasión, tras conseguir su cuarto triunfo de la temporada, se detuvo al borde de la pista y, con la colaboración de algunos de sus seguidores, se disfrazó de presidiario y empezó a trabajar con un pico, encadenado a la clásica bola de hierro. En la ceremonia del podio compareció con la gorra a rayas de `forzado´. Posteriormente explicó el significado de esta sorprendente escena:

`La prensa había dicho que yo estaba en crisis porque me habían ganado en las cuatro últimas carreras. Estar en cabeza del Campeonato y subir al podio era obviamente insuficiente. ¡Así que debo trabajar como un forzado!´.

Queda claro, en cualquier caso, que Rossi mantiene la capacidad de sorprender y de diluir la presión de un Campeonato particularmente intenso con sus celebraciones humorísticas. La cuestión ahora es saber cuándo será la próxima puesta en escena y qué inventará el Campeón italiano y su club de fans para superar los trabajos forzados de Brno.

Etiquetas:
MotoGP, 2003, Valentino Rossi

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