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La comunidad del MotoGP recuerda a Kato

La comunidad del MotoGP recuerda a Kato

La comunidad del MotoGP recuerda a Kato

El Gran Premio betandwin.com de África disputado este fin de semana en el circuito de Phakisa Freeway ha tenido un significado especial para la comunidad del MotoGP. En la memoria de todos los integrantes del paddock y aficionados estaba presente el recuerdo del GP de África de la temporada pasada, cuando todo el mundo quedó consternado por la muerte de Daijiro Kato, que había sufrido un fatal accidente dos semanas antes en Suzuka.

El equipo Telefónica Movistar Honda, que ese día pudo homenajear al piloto fallecido con una victoria gracias a la actuación de su compañero Sete Gibernau, rindió el domingo un nuevo tributo a Kato con un minuto de silencio. En el primer aniversario de su muerte, el resto de la comunidad del MotoGP tiene la posibilidad de reflexionar sobre la vida y la carrera de una verdadera leyenda del MotoGP.

Nacido el 4 de julio de 1976 en Saitama, Japón, Daijiro Kato vivió por la competición motociclística y finalmente encontró la muerte en ella. Daijiro se inició pilotando pocket-bikes a los tres años, disciplina que practicó durante dos años. Su despegue en los rankings de las competiciones nacionales e internacionales fue rápido y espectacular, y culminó con el título del Campeonato del Mundo de 250cc en 2001.

Escaló en su carrera hasta el Campeonato del Mundo de MotoGP, la aspiración última de todos los pilotos profesionales, y brilló ya en la temporada de su debut. Sus méritos hicieron que mucha gente empezara a considerarle como el mejor piloto japonés de todos los tiempos y que se convirtiera en la gran esperanza de su país para conseguir el deseado título en la categoría de MotoGP. En estos años, Kato se construyó una reputación como piloto veloz y técnicamente completo, un adversario temible que fuera de las pistas mostraba su carácter calmado, su timidez y afabilidad, una personalidad que le grangeó amigos y una legión de fieles admiradores en todo el mundo.

Con apenas nueve años, Kato empezó a demostrar su gran talento al conquistar el campeonato japonés de pocket-bike. En 1987, cuando contaba once, dio el salto a la competición de mini-bike y se convirtió en el campeón nacional durante cuatro temporadas consecutivas, entre 1988 y 1991. Su debut en la velocidad con mayúsculas se produjo en 1992 y dos años más tarde logró su primera victoria en el Campeonato japonés de 250cc y obtuvo la 7ª plaza final. En 1996 se clasificó segundo en la misma competición y ese mismo año su nombre atravesó las fronteras de su país; el mundo empezó a tomar nota de ese piloto pequeño y velocísimo cuando, en su debut mundialista en Suzuka, consiguió la tercera plaza en la carrera de 250cc que disputó como piloto invitado.

HRC le convirtió en su piloto oficial para la temporada 97 y Daijiro correspondió a la confianza con una sucesión de resultados sin precedentes: Conquistó el Campeonato japonés, obtuvo la pole position en las 8 Horas de Suzuka y, de nuevo en ese circuito, anotó su primera victoria en un Gran Premio, en su segunda aparición como piloto invitado. Repitió la victoria un año más tarde, en esa ocasión saliendo desde la pole position. Aún tuvo que esperar pacientemente hasta obtener su primera gran oportunidad en el escenario del Campeonato del Mundo, pero ésta llegó finalmente a principios de 2000.

Kato inició su primera temporada completa en los 250cc con la escudería Honda Axo Gresini e instantáneamente estableció una química ganadora con la estructura italiana. En el box, su manera de trabajar precisa, cuidadosa y metódica casaba a la perfección con la pasión y el carácter extravertido de sus colegas latinos. Fuera de los circuitos, disfrutaba de una vida tranquila en la costa italiana, junto a su esposa Makiko, alejado de los coches deportivos y del `glamour´ social. Cuando se lanzaba a hablar en su limitados inglés o italiano dejaba entrever que detrás de su caparazón construido con su timidez, y acentuado por las barreras idiomáticas, latía una naturaleza sensible y cálida, no exenta de sentido del humor. Pese a los temores de que podría pasar apuros para adaptarse a los circuitos del Campeonato del Mundo, Kato se impuso en Estoril, Rio y Motegi – además de Suzuka – y disputó el título a Olivier Jacque y Shinya Nakano hasta la última carrera. Culminó su brillante campaña de 2000 con una primera victoria en las clásicas 8 Horas de Suzuka, junto a su amigo y compañero de marca Tohru Ukawa.

El patrón de su equipo, Fausto Gresini, no perdió tiempo en asegurarse el concurso del piloto japonés para la siguiente temporada, en la que muchos le otorgaban el cartel de favorito al título. Sin embargo, nadie estaba preparado para el aplastante dominio que demostró Kato en su segundo año en el Campeonato del Mundo. Consiguió un nuevo récord de victorias en una temporada – sus once triunfos superaron el récord previo de diez, establecido por las Leyendas del MotoGP Mike Hailwood y Anton Mang- y sumó el mayor número de puntos hasta el momento en la categoría del cuarto de litro.
Gresini y Kato ascendieron juntos un nuevo peldaño en 2002, cuando Honda les proporcionó la última versión de la NSR500 para su entrada en la élite de la competición del motociclismo, el Campeonato del Mundo de MotoGP. Pese al dominio ejercido por la nueva generación de prototipos de 4 Tiempos, en particular la Honda RC211V, Kato logró la segunda plaza en Jerez en su tercera carrera sobre la NSR. Sería la mejor posición de esa temporada entre las motos de 2 tiempos.

Durante el paréntesis veraniego, Kato confirmó su potencial con una máquina de 4 Tiempos al lograr una segunda victoria en las 8 Horas de Suzuka, formando equipo con Colin Edwards y a los mandos de la VTR1000SPW. En la reanudación del Campeonato, en Brno, Honda ya había decidido proporcionarle una RC211V. Los resultados fueron instantáneos, ya que se clasificó en segunda posición de parrilla y repitió ese puesto en la carrera. Sin embargo, sería su única visita al podio con la 4Tiempos, ya que diversos problemas técnicos lastraron su adaptación a la máquina en las seis carreras que restaban para completar el calendario y sólo pudo sumar en su balance la pole position de Motegi en la recta final del Campeonato.

Los seguidores de Kato esperaban con impaciencia el comienzo de la temporada 2003 y el regreso de su héroe a Suzuka, el escenario de sus mayores triunfos, donde comenzaría un nuevo asalto al título de MotoGP con la RC211V. Sin embargo, su terrible accidente en la tercera vuelta de esa trágica carrera dejó conmocionada a la comunidad del MotoGP en todo el mundo. Durante trece días Daijiro Kato luchó por su vida con el mismo coraje que le había convertido en una estrella en las pistas pero finalmente perdió esa última batalla y quizá el único consuelo es que el destino le encontró haciendo lo que más amaba, delante de sus aficionados, que le adoraban, y en su circuito talismán.

Etiquetas:
MotoGP, 2004

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