¿Eres nuevo en motogp.com?Regístrate aquí

Compra de entradas
Compra de VideoPass

Randy Mamola: `Rossi es el Doctor Estrategia´

Randy Mamola: `Rossi  es el  Doctor Estrategia´

Randy Mamola: `Rossi es el Doctor Estrategia´

Valentino Rossi se autodenomina `El Doctor´ pero creo que a partir de ahora deberíamos llamarle `El Doctor Estrategia´, y no solo por su manera de pilotar. Tras ver la carrera de Welkom, el pasado fin de semana, todos sabemos ahora que durante los entrenamientos de pretemporada e incluso a lo largo del Gran Premio Rossi hizo uso de un extenso abanico de trucos... todos ellos diseñados con la intención de destruir la moral de sus rivales, a la vez que se guardaba un pequeño as debajo de la manga para esa primera carrera.

Durante la pasada semana, desde la disputa del Gran Premio, he tenido ocasión de mirar atrás y comprobar su rendimiento, y para mi todo empezó en los entrenamientos de pretemporada en Catalunya y Jerez. Yamaha llegó a esos tests tras un duro trabajo realizado en Sepang y Phillip Island, que ya dejó en condiciones a Rossi de empezar a poner en práctica su trampa. Sorprendió a todo el mundo consiguiendo la vuelta más rápida en Catalunya y de nuevo en suelo jerezano, en seco. Entonces dijo que la Yamaha era buena para una vuelta pero que aun no estaba en condiciones para aguantar a ese ritmo una carrera completa.

La impaciencia con que todos esperábamos averiguar si estaba en lo cierto o no fue increíble. Cuando los pilotos salieron a la pista en el primer entrenamiento en Suráfrica, yo estaba muy excitado. En esos entrenamientos Rossi prosiguió con su batalla psicológica aplicando una estrategia digna del manual de Mick Doohan.

El circuito estaba sucio, era el primer entrenamiento de la nueva temporada y era previsible imaginarse el modo en que los pilotos iban a enfocar la cita – con calma, asegurándose de no cometer ningún error por culpa de las prisas, y en general adaptándose al circuito. Todos los pilotos, por supuesto, excepto uno.

Podéis estar seguros de que el antiguo jefe mecánico de Mick, Jeremy Burgess, le dijo a Valentino que si se encontraba bien fuera directamente a por un tiempo rápido, sin rodeos, y eso fue exactamente lo que hizo. Valentino marco 1'35.7 después de sólo once minutos sobre la pista, y al instante había superado en dos segundos a la mayoría de pilotos, quienes sin duda quedaron conmocionados al comprobarlo en sus pizarras.

Estoy convencido de que cualquiera de ellos podría haber marcado ese tiempo en ese momento de la sesión, pero el hecho es que no fue así y ninguno salió a la pista con esa mentalidad; por tanto corrieron bajo el efecto psicológico de tener a Rossi encabezando la tabla de tiempos durante buena parte del fin de semana.

Cuando llegó el momento de la carrera, el domingo, Rossi mantenía la situación bajo control pero aun no sabíamos con certeza qué podíamos esperar. Estuvo inmerso en estos juegos de estrategia durante todo el fin de semana, y cuando la noche del sábado estudié la regularidad de sus cronos durante la fase de clasificación, deducí que el ritmo de su carrera estaría en 1'33s altos y que eventualmente rodaría también en 1'34s bajos. En particular, durante la sesión final de clasificación, marcó una serie de vueltas en 1'33s pero después pasó a rodar en 1´34 bajos antes de montar un neumático blando que le permitió rodar en 1'32.647 y hacerse con la pole position.

Estoy convencido de que Max Biaggi estaba mirando la misma hoja de papel y se sentía bastante eufórico y seguro de poder hacer varias vueltas en 1'33, mientras pilotos como Sete Gibernau, Nicky Hayden, Colin Edwards o Loris Capirossi pensaban que tenían una mínima posibilidad tras pasarse la mayor parte del tiempo, al igual que Rossi, rodando en 1'33s y 1'34s.

Sin embargo, resulto ser otro de los trucos de Rossi y durante la carrera causó auténticos estragos, ya que rodó en 1`33 en 22 de las 28 vueltas, lo que dejó a Biaggi como único adversario para la victoria.

Max rodó de una forma magnifica y vimos una nueva faceta que podría ser decisiva esta temporada. Normalmente Max ofrece lo mejor de su talento cuando se encuentra en cabeza, a solas, y así es como lo hemos visto en numerosas ocasiones, conquistando la victoria de manera dominante, siempre y cuando el circuito y las condiciones jueguen a su favor.

Sin embargo, en Welkom fue agresivo, peleó con otros rivales y se mostró determinado a que nadie se escapara. Cuando Gibernau se puso detrás de él en los primeros compases de la carrera, Max fue directo a la cabeza y siguió hostigando a Rossi gracias a una serie de espectaculares maniobras de adelantamiento. Ambos pilotos deseaban realmente la victoria y el resultado fue uno de los mejores espectáculos que hemos visto en MotoGP en mucho tiempo.

Una gran parte del dominio de Rossi y Biaggi se debió al nuevo neumático delantero de Michelin de 16.5 pulgadas y a unas ruedas traseras más grandes, que ofrecen más adherencia lateral, lo que permite a los pilotos inclinar más en las curvas. Para Rossi esto es una mayor ventaja porque lo que pierde respecto a la Honda en términos de potencia y aceleración lo compensa en la salida de la curva, y él ha adaptado su estilo en consecuencia.

Los nuevos neumáticos piden un estilo de pilotaje más parecido al de 250cc y si Rossi fue por supuesto un Campeón de Mundo de la categoría, quizás no haya habido un piloto tan bueno en la historia como Biaggi. El hecho de que pudiera marcar la vuelta rápida de carrera en la última vuelta, en un circuito conocido por el gran desgaste de los neumáticos, es una prueba evidente de lo dicho.

Será interesante ver si vuelven a utilizar ese estilo de pilotaje en Jerez, donde el resto de pilotos de MotoGP necesitan estar delante para reaccionar a la primera acometida de Rossi.

Aunque en Welkom Gibernau se mantuvo cerca, antes de perder el ritmo a partir de media carrera, la cita de Jerez, en casa, constituye una gran oportunidad para volver a luchar en cabeza. Por su parte, Edwards y Hayden, que fueron los dos más rápidos en la pretemporada y que siempre ruedan mejor en carrera, deben estar sorprendidos por lo que sucedió en Suráfrca y saben que deberán reaccionar con rapidez.

La necesidad de que uno de ellos se consolide como el piloto principal de Honda es aun mayor ahora, ya que creo sinceramente que el constructor japonés recibió una lección de Rossi en Welkom. Fue una clásica victoria del hombre sobre la máquina y ahora en Honda deben comprender, si no lo han hecho antes, que deben valorar a sus pilotos por encima de todo. Cuando pensamos en eso, se entiende el porqué de la sonrisa que lucía Max Biaggi.

Etiquetas:
MotoGP, 2004, Valentino Rossi

Otras actualizaciones en las que podrías estar interesado ›