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Randy Mamola: Una mirada a Jerez y otra a Le Mans

Randy Mamola: Una  mirada a Jerez y otra a  Le Mans

Randy Mamola: Una mirada a Jerez y otra a Le Mans

La Opinión del Experto no es una tarea fácil esta semana ya que resulta complicado resaltar aspectos de la carrera de Jerez que no fuesen obvios para el público – como el hecho de que Sete Gibernau es en la actualidad el rey cuando la pista está mojada, al igual que su Honda RC211V, o que Valentino Rossi y su Yamaha tienen mucho trabajo por delante para convertir la M1 en una máquina competitiva cuando llueve, algo que sin duda ocurrirá en más de una ocasión a lo largo de la temporada.

Todas las previsiones anunciaban lluvia para la carrera del domingo y por una vez, se cumplieron. El único consuelo para los 125.000 espectadores que acudieron al circuito fue que su piloto logró la victoria, y estoy seguro de que volvieron felices a casa, pese al mal tiempo y al intenso tráfico. Es difícil encontrar otro deporte que consiga reunir a tantos apasionados aunque las condiciones climatológicas sean tan adversas como las del domingo.

Sete hizo una carrera perfecta, desde el inicio hasta el final. Posee un estilo calmado y controlado, y supo ser el mejor en medio del agua que inundaba la pista. Cuando la lluvia se intensificó y empeoraron las condiciones, aprovechó para escaparse y dejar atrás a Biaggi, quien también había mostrado un pilotaje muy sólido circulando en segunda posición.

Podemos pasarnos el día especulando sobre lo que podría haber ocurrido si la carrera hubiese sido en seco, especialmente si nos fijamos en cómo transcurrió la jornada del viernes, con un Valentino Rossi que pulverizó el récord del circuito sobre su Yamaha, pero lo cierto es que en este deporte no se sabe nunca el tiempo que encontrarás y eso te obliga a intentar sumar puntos con sol y con lluvia. Fue una sensación extraña estar en el pit lane al finalizar la carrera y ver a Valentino dirigirse hacia su garaje en vez del parque cerrado, su destino en los últimos 23 Grandes Premios, antes de celebrar un nuevo éxito en el podio´.

El domingo, Valentino acabó casi un minuto por detrás de Gibernau, algo que me sorprendió. Echando un vistazo a los tiempos marcados en los entrenamientos, me desconcertó el comprobar que, durante los entrenamientos libres del sábado, que también se celebraron sobre mojado, Valentino fue el más rápido. Sólo puedo imaginar que fue la cantidad de agua sobre el circuito la que le afectó en la carrera, desde el momento en que la configuración de la moto se hace inadecuada y pierde la adherencia de la parte trasera. El propio Valentino manifestó que se sentía muy afortunado por haber acabado la carrera.

Cuando ves sobre la pista a la Honda y a la Yamaha, puedes imaginarte el motivo. La Honda da la sensación de ser una moto más pesada, más estable y en contacto con el asfalto tanto delante como detrás, mientras que la Yamaha aparenta ser mucho más ligera, más ágil, pero más condicionada a las condiciones de la superficie.

Algo que me decepcionó fue el rendimiento de los neumáticos Bridgestone, que habían mostrado un gran potencial sobre mojado la temporada pasada y que el domingo fueron eclipsados por las mejoras realizadas por Michelin durante el invierno. Con Makoto Tamada saliendo desde la quinta plaza, Shinya Nakano en sexta y Kenny Roberts en el décimo puesto de la parrilla, pensaba realmente que estarían luchando en las posiciones delanteras de la carrera, pero en cambio no se acercaron a ellas e incluso Tamada tuvo que parar para cambiar su neumático trasero.

Tras Rossi, encontramos a Nicky Hayden, quien fue capaz de alcanzar a su antiguo compañero de equipo durante la segunda parte de la carrera, y acabó a menos de un segundo del italiano. Dos quintos puestos en las dos primeras carreras representan una progresión con respecto a la temporada pasada y son un buen resultado, pero no es suficiente.

Lo mismo vale para Colin Edwards, quien admitió haber sufrido a causa de la hipotermia en la carrera jerezana, pero al menos irá la semana que viene a Le Mans con la intención de demostrar que merece ser incluido en el grupo de los mejores de la categoría.

Le Mans debería ofrecernos un fin de semana interesante, dado que nadie ha entrenado allí durante la pretemporada. Es otro escenario complicado en lo tocante a la climatología pero la historia ha demostrado que es un buen lugar para Yamaha, por mucho que llueva. ¡Yo debería saberlo bien, allí gané con Yamaha en 1987!.

Alex Barros consiguió en ese trazado su único podio de la temporada pasada y Olivier Jacque protagonizó su mejor actuación, un cuarto puesto, por lo que no encuentro ninguna razón para que Rossi no pueda aspirar a la victoria si las condiciones atmosféricas no son adversas a sus intereses.

Si está seco, Rossi querrá demostrar que Welkom no fue un hecho aislado, y al mismo tiempo Gibernau querrá probar que no sólo rinde cuando la pista esta mojada. Biaggi también intentará consolidar su mejor inicio de temporada desde 1998, con una primera victoria tras dos segundos puestos. Estoy convencido que entre los tres habrá una batalla sin cuartel para conquistar el primer cajón del podio.

Como he dicho antes, sería bueno que el resto de pilotos empezara a tener nuevas ideas, ya que cuanto más avance la temporada más difícil será atrapar a Gibernau, Biaggi y Rossi.

Etiquetas:
MotoGP, 2004

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