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Mamola comenta el increíble `año Rossi´

Mamola comenta el increíble `año Rossi´

Mamola comenta el increíble `año Rossi´

`Hoy hace casi un año que probé en Valencia lo que se convertiría en la Yamaha M1 de Valentino Rossi junto con la Honda RC211V, la Ducati Desmosedici y la Kawasaki Ninja ZX-RR. Mi impresión después de tan sólo unas vueltas fue que la Honda era claramente superior, y que Valentino tenía una misión imposible: ganar el Campeonato Mundial con la Yamaha.

Aunque me mantengo en mi idea de que la Honda es mejor moto, y de hecho, lo es en muchos sentidos, lo que Yamaha y Valentino han conseguido juntos desde entonces ha sido fenomenal, y como espectador, seguidor y ex piloto, lo único que puedo hacer es felicitarles.

Fichar a Valentino al final de la temporada pasada era potencialmente una de las cosas más peligrosas que Yamaha podía hacer. Todo el mundo sabía que había contratado al piloto número uno, lo que quedaba por ver era si podrían estar a la altura en cuanto a la herramienta que necesitaría para ganar el Campeonato del Mundo.

Yamaha ha realizado un trabajo excelente al responder ante cualquier cosa que Valentino y Jeremy Burgess les han pedido esta temporada, y lo que Rossi ha conseguido al final es tener SU moto, empezando casi desde cero. Y esto es lo que le ha permitido conseguir `lo imposible´.

Déjame que me explique. En el pasado, hemos visto a Valentino ganando carreras con la Honda V5, pero también ha sido vencido por otros pilotos con la misma moto: Tohru Ukawa y Alex Barros en 2002, Max Biaggi y Sete Gibernau en 2003. Esta temporada ha sido vencido por Carlos Checa en Le Mans, pero en general ha batido a sus colegas de Yamaha en cada una de las carreras.

No estoy diciendo que Yamaha haya construido una moto exclusivamente para que le vaya bien a Rossi y no le preste atención a sus otros pilotos, sino que la Honda es una moto mucho más neutral: es un buen conjunto que le va bien a casi cualquier piloto, mientras que Rossi ha cogido la Yamaha y la ha convertido en una máquina ganadora de carreras y títulos. Su actuación este año ha estado a un nivel totalmente nuevo, superior a cualquier cosa que hayamos podido ver antes en él.

También creo que, en cierta extraña manera, Honda ha ayudado en este proceso, que empezó cuando Rossi probó la Yamaha por primera vez en Sepang en enero. Mientras que Valentino obtenía una primera impresión con la moto, Checa ya había pasado por muchos motores de los cuales Rossi tendría que escoger uno. A partir de ese momento, y de cuando Yamaha introdujo el motor de big-bang, Valentino estuvo trabajando en su moto de 2004 y mejorándola en cada test.

En Honda, las cosas no estaban tan claras. Con seis pilotos entre los que escoger, la fábrica empezó a repartir piezas a diestro y siniestro, y reinaba la confusión sobre quién recibiría trato prioritario por parte de HRC durante la temporada. En los tests oficiales en Catalunya y Jerez, en marzo, las cosas se complicaron aún más cuando usaron el chasis de 2004, y claro, llovió.

Como todos recordaréis, Valentino marcó el tiempo más rápido en los dos tests. Mientras que la Honda no había hecho más que dar vueltas sin más, Valentino había acumulado experiencia sobre su M1 bajo sol, lluvia o granizo, mostrando una capacidad increíble de trabajo y de determinación para conseguir que la moto funcionara en cualquier condición, y esencialmente, había probado todos los elementos de su moto 2004 con los neumáticos Michelin de 2004.

Yamaha no esperaba seguramente vencer a Honda en esos tests, pero habían estado progresando silenciosamente y sabían que tenían un conjunto base con el que podrían ser competitivos tanto en seco como en mojado. Y con Rossi siendo el más rápido en seco en Catalunya y en mojado en Jerez, ya habían mandado a Honda a la casilla de salida incluso antes de que empezara la temporada.

Lo que vimos de Rossi en esos tests y durante el resto de la temporada fue un nivel increíble de concentración y determinación. Creo que en las tres temporadas previas con Honda sabía qué esperar en cada circuito y qué tenía que hacer. Sin embargo, esta temporada cada circuito, cada Gran Premio, era una nueva experiencia para él, y él reaccionaba ante el reto.

No estoy diciendo que los adversarios de Rossi no estuvieran concentrados ni decididos, pero, por ejemplo, no creo haber visto a ningún otro piloto que haya realizado tantas vueltas sobre mojado como Rossi este año. En cambio, en años pasados pudo haber visto las nubes y decidir quedarse en el box; esta temporada ha estado allí fuera, recopilando todos los datos posibles y haciendo todo lo que podía para hacer que la moto fuera mejor.

La primera carrera de la temporada en Suráfrica proporcionó a los pilotos de Honda sus primeras sesiones en seco con el chasis de 2004, y fue en este punto cuando prácticamente todos empezaron a quejarse del `chattering´. Para algunos, como Colin Edwards, estas quejas durarían toda la temporada.

La carrera inaugural se redujo a una batalla épica entre Rossi y su mayor rival Max Biaggi, y todos sabemos qué pasó después. Rossi hizo temblar el suelo con esa victoria, atrayendo toda la atención hacia sí mismo y asegurándose de que fuera así durante el resto de la temporada, sobre todo en momentos en los que a otros pilotos les hubiera ayudado tener un poco de atención. Es una táctica premeditada que Jerry Burgess y su equipo estuvieron usando con Mick Doohan durante mucho tiempo y con buenos resultados.

Volviendo a hace un año, cuando probé aquella Yamaha, sus puntos fuertes eran la agilidad, la estabilidad en los virajes y que era ligera al pilotar. Sus debilidades radicaban en la potencia, que oscilaba entre las 10.000 y 15.000rpm, un déficit en el motor en comparación con Honda y Ducati. Ade,ás la entrega de potencia tampoco era buena.

Tengo ganas de ver cuánto ha cambiado la moto cuando la vuelva a probar la semana que viene, pero estoy seguro de una cosa: Valentino Rossi ha marcado la diferencia más grande en su rendimiento. Dije que no creía que esta semana pudiera ganar el título, pero lo hizo, demostró que me equivoqué y creo que incluso se ha sorprendido a sí mismo este año. Ha sido muy entretenido verle, y lo ha rematado a la perfección, logrando la victoria en la última vuelta en Phillip Island, cuando podría haberse conformado con la segunda plaza. Pero ese no es Vale.

A Honda le va a costar darle la vuelta a la situación en 2005, pero una cosa que sin duda han aprendido de este año es que no le pararán los pies a Rossi y a Yamaha simplemente con un puñado de buenos pilotos. Tienen que establecer sus prioridades lo antes posible y dirigir el desarrollo hacia una sola dirección desde el principio.

Rossi ya bromeó diciendo que si Honda quería recuperar su título, lo tendrían que volver a fichar. Yo creo que eso va para cualquiera de las fábricas. Si tienes problemas de pilotaje, falta de potencia, o `chattering´ y quieres ganar el título, parece que hay una solución sencilla: ¡fichar a Rossi en 2006!

Ahora sólo queda una carrera, y será muy entretenida. Sete Gibernau ya no puede ganar el título, pero correrá por su orgullo delante de su afición en el circuito en el que logró su primera victoria en 2001. Sete tendrá muchos seguidores, pero parece ser que hay fans de Rossi en cualquier rincón del mundo, y estoy convencido de que este fin de semana en Valencia también habrá el tradicional manto amarillo en las gradas.

Pase lo que pase, creo que hablo por todos cuando digo que, ¡con una carrera como la de Australia ya nos conformaríamos!.

Etiquetas:
MotoGP, 2004, GRAN PREMIO MARLBORO DE LA COMUNITAT VALENCIANA, Valentino Rossi

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