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Buceando en la historia de Indianápolis: La primera carrera de motos

Buceando en la historia de Indianápolis: La primera carrera de motos

Revivimos la carrera de motos más reciente celebrada en el IMS Speedway pero no esperes leer nada sobre Rossi, Stoner o Capirossi: Viajamos hasta 1909.

La primera carrera en la historia del Indianápolis Motor Speedway se celebró el sábado 14 de agosto de 1909 y, como ocurrirá este fin de semana por primera vez desde entonces, el protagonismo en la pista fue para las máquinas de dos ruedas.

El Gran Premio Red Bull de Indianápolis ha sido objeto de una planificación meticulosa, y la primera visita del MotoGP al nuevo circuito se lleva a cabo - a diferencia de la celebrada en 1909- según el calendario previsto. Y es que las dificultades encontradas para construir la pista original obligaron a posponer un mes la fecha programada para la carrera inaugural. En esa época, las calles de Indiana no estaban pavimentadas, y la falta de experiencia hicieron que la superficie se construyera con un material poco adecuado, especialmente teniendo en cuenta las temperaturas del verano.

La primera sesión de entrenamientos, prevista para el jueves 12 de agosto, fue cancelada, después de que Ed Lingenfelder, un corredor californiano, señalara que la pista tenía demasiadas piedras para correr con seguridad. Los cambios de última hora hicieron posible que se celebrara el entrenamiento el viernes 13, pero quizás la mala suerte atribuida a esta fecha provenga ya de esa atropellada jornada, `bendecida´ además con una fuerte tormenta que descargó durante horas. Los eventos programados para el sábado se trasladaron al lunes tras la inevitable revisión del calendario.

La decisión final fue correr diez vueltas, 25 millas, y los pilotos compitieron a bordo de motocicletas Indian, Reading Standard, Harley Davidson, NSU, Thor, Excelsior, Merkel y Peugeot. No había motos Yamaha en pista pero sí un corredor cuyo concepto del espectáculo podría asemejarse –salvando las distancias- al de la estrella de MotoGP Valentino Rossi. A pesar de sus raíces canadienses, Jake de Rosier llevaba una bandera norteamericana cosida a la parte trasera de su vestuario y completaba el atuendo con unos flamantes calcetines de color rojo.

El quinto evento de esa primera cita en Indianápolis fue una carrera a cuatro vueltas que sólo tuvo a tres pilotos en pista y se convirtió en un duelo Lingenfelder-De Rosier tras la retirada del corredor Charlie Merz. La pareja luchó codo a codo desde la primera vuelta pero De Rosier acabó su andadura con una aparatosa caída y Lingenfelder terminó cruzando la meta como ganador tras completar las dos últimas vueltas a una velocidad media de 55,23 mph (casi 89 kms/h).

La última carrera de ese fin de semana –y la última sobre dos ruedas hasta la fecha- tuvo a cuatro pilotos en pista y la prueba se disputó a cuatro vueltas. Erwin G. Baker, más tarde conocido por su velocidad y sus hazañas con el apodo de `Cannonball´, se adjudicó el triunfo. Los oficiales de la FAM cancelaron la última prueba prevista inicialmente. El posterior deterioramiento de la pista provocado por las carreras automovilísticas llevó a la cancelación de toda prueba hasta que se rehiciera la superficie. Aunque los acontecimientos de 1909 estuvieron lejos de ser un éxito rotundo, sí fueron el preámbulo de una significativa parte de la historia de Indianápolis: Para acondicionar la nueva superficie de la pista se utilizaron 3,2 millones de ladrillos, (bricks, en inglés) dando lugar al famoso nombre con que se conoce aún hoy al circuito, el `Brickyard ´, y a la línea de meta trazada con ese mismo material y que, como una reminiscencia del pasado, aún da carácter en la actualidad al legendario trazado de Indianápolis.

Etiquetas:
MotoGP, 2008, RED BULL INDIANAPOLIS GRAND PRIX

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