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El Espartano conquista su quinta corona

El Espartano conquista su quinta corona

Después de una temporada llena de altibajos Jorge Lorenzo conseguía de forma heroica el título mundial en el último momento.

Desde que llegara al Campeonato del Mundo de MotoGP™ en 2008, Jorge Lorenzo siempre ha sido aspirante al título. Su primera temporada fue una de las más impresionantes hasta la fecha en la categoría y el mallorquín ha continuado desde entonces perfeccionando su rendimiento.  

La mala fortuna se cebó con él durante la temporada 2014; la temporada comenzó con una inusual caída en Qatar, seguida de una penalización por adelantarse en la salida en la siguiente carrera en Austin. Muchos de sus seguidores temían algo similar cuando la temporada 2015 comenzaba de forma similar para el piloto de Movistar Yamaha.

Después de un positivo invierno de test, Lorenzo esperaba comenzar con fuerza la temporada 2015. Yamaha había mejorado muchos de los puntos débiles de la YZR-M1 y los cambios en la forma de entrenar de Lorenzo le hacían llegar en mejor forma física que nunca. Pero las cosas no salieron como esperaba cuando cayó el telón en Qatar; siendo la suya la Yamaha mejor clasificada en parrilla en sexta posición.

Mientras tanto, el favorito para el título, Marc Márquez (Repsol Honda), que había dominado con manos de hierro la temporada 2014, partía tercero. Márquez comenzó la carrera yéndose largo en la primera curva de Losail y se vio retrasado, aprovechando Lorenzo la situación con una salida relámpago para situarse en lucha por la cabeza de carrera.

Mientras Lorenzo supo mantenerse delante, pero la situación se complicaría por los problemas que tuvo con una pieza del acolchado interior de su casco, que obstaculizaba parcialmente su visión.  El piloto se aseguró entonces la cuarta plaza mientras que Rossi, su compañero de Movistar Yamaha, le arrabataba la victoria a Dovizioso.

En Austin, Lorenzo era de nuevo el piloto de Yamaha mejor clasificado en parrilla, cerrando la primera línea con el tercer tiempo; aquélla fue otra difícil carrera. Márquez se escapó y estuvo acompañado en el podio por Dovizioso y Rossi. Algunos comenzaron a dudar de la capacidad de Lorenzo para optar al título, ya que éste estaba siendo su segundo peor comienzo de temporada en la categoría reina. Sus dificultades para finalizar cuarto quedaron relativizadas entonces por el hecho de ser víctima de una bronquitis. ¿Había abandonado la buena suerte al piloto español?

La sucesión de problemas continuó en Argentina. De nuevo, resultó incapaz de seguir al grupo de los primeros; su elección del neumático más duro demostró ser errónea. Mientras Lorenzo lidiaba con los problemas, Rossi y Márquez chocaban en cabeza de carrera, pero al mismo tiempo surgían fuertes dudas sobre las verdaderas posibilidades de Lorenzo en la carrera por el título. Con el paddock poniendo rumbo a Europa, Rossi lideraba el campeonato con 66 puntos, 29 por delante de Lorenzo.

De vuelta en suelo europeo la balanza comenzó a inclinarse del lado opuesto, con Lorenzo consiguiendo cuatro victorias consecutivas de forma intocable de principio a fin.

La primera llegó en Jerez desde la pole position, una victoria al más puro estilo de Lorenzo. En el GP de Francia volvió a conseguirlo, demostrando así una gran forma. En las dos carreras fue secundado por Rossi, con el español recortando puntos regularmente, pero sin dar grandes pasos. Sería en la sexta ronda del año en Mugello, la casa espiritual de Rossi, cuando llegaría un momento importante para demostrar que podía mantener su impulso.

Mugello siempre había sido una de los trazados favoritos del «Espartano». En 2014 había dominado desde la primera curva, pero Márquez le había robado la victoria por sólo 121 milésimas. Sin embargo, en este año Lorenzo protagonizó una de sus mejores actuaciones en Mugello, pilotando su Yamaha M1 de forma impecable para conseguir una cómoda ventaja de cinco segundos sobre Andrea Iannone. Márquez intentó seguir la estela de Lorenzo pero acabó en la grava, dejando en evidencia lo difícil que resultaba pilotar al límite la versión 2015 de la Honda. A medida que avanzaba la temporada europea, Lorenzo parecía estar más y más fuerte. En cada sesión y carrera su ritmo resultaba inalcanzable.  

Lorenzo había ganado en casa de Rossi y éste se vería incapaz de pagarle con la misma moneda en el GP de Catalunya. Por cuarta carrera consecutiva, Lorenzo terminaba de nuevo primero, demostrando sin sombra de duda de que era el piloto más rápido de la parrilla de MotoGP™. 

Márquez cayó de nuevo en carrera mientras intentaba desesperadamente no dejar escapar al mallorquín. La tercera caída del año ponía prematuramente fin a sus aspiraciones de retener el título. La determinación y efectividad de Lorenzo le había llevado a situarse a un único punto de Rossi en la clasificación general, y la tensión por el liderazgo en el campeonato comenzó a aumentar desde entonces. 

El TT en Assen resultó uno de los fines de semana más complicados para Lorenzo en 2013, cuando volvió a pista para la carrera después de haberse fracturado el día anterior la clavícula durante los entrenamientos. Si en 2015 no tuvo problemas por huesos rotos, sí los tuvo al no encontrar una puesta a punto eficiente para la M1, llevándole a salir en una decepcionante octava posición en parrilla. Finalmente lograría terminar tercero en carrera mientras Márquez y Rossi tenían su segundo roce de la temporada al atravesar el italiano recto la chicane y asegurarse una victoria que ampliaba de nuevo su ventaja al frente del campeonato.

La novena ronda de la temporada también fue difícil para Lorenzo. El GP de Alemania siempre había sido supuesto un bache, sin haber conquistado aún una victoria en la categoría reina en Sachsenring. La pista alemana no sería mejor que Assen, obligándole a luchar por una cuarta plaza que ponía fina a su racha de podios justo cuando la temporada se disponía a comenzar su segunda parte.

La de Indianápolis fue una carrera dominada por Márquez, continuando así su magnifica serie de victorias sobre suelo estadounidense, pero Lorenzo pudo mantener un buen ritmo y consiguió terminar de nuevo por delante de Rossi, tercero. Cuando el paddock volvió a Europa, Lorenzo recuperó su senda ganadora para protagonizar en Brno un fin de semana casi impecable. La pole position le lanzaría de nuevo a la victoria. Con Rossi tercero, los pilotos de Yamaha quedaron empatados a 211 puntos con sólo siete carreras por disputar. Una nueva temporada estaba a punto de comenzar. 

La meteorología jugaría un papel fundamental en las dos siguientes carreras, comenzando esa «nueva temporada» para Lorenzo con los mismos problemas que lo había hecho la primera del año. Como en Qatar, Lorenzo tuvo muchos problemas de visión en el GP de Gran Bretaña que le obligaron a conformarse con la cuarta posición. Más tarde en Misano sobrevendría el desastre con una caída con la pista mojada después de haber dominado el fin de semana sobre asfalto seco, pero el día de la carrera la meteorología jugó un papel determinante.

Los pilotos se vieron obligados a cambiar de neumáticos de seco a lluvia y de nuevo a seco, ya que las condiciones resultaron altamente inestables. Rossi y Lorenzo se mantuvieron en pista más tiempo que cualquier otro piloto, desafiándose mutuamente y luchando por los puntos de cada posición. Lorenzo entró una vuelta antes que Rossi, pero sufriría una caída en su regreso a pista; su único abandono por caída del año mientras Rossi finalizaba quinto para terminar así con su sensacional racha de podios que se mantenía desde la temporada anterior. Entonces 23 puntos por detrás, Lorenzo comenzaba a no tener nada que perder. 

En Aragón, Lorenzo volvió a su mejor forma con la meteorología estable y dejando atrás su racha de mala suerte. Una vez más, acabó por delante de Rossi con el italiano tercero tras ser relegado por un correoso Dani Pedrosa (Repsol Honda).

En este momento llegó el periodo más agotador del calendario de MotoGP™; la gira transoceánica de tres carreras en dos semanas, sin descanso alguno. En Japón, la meteorología jugó una mala pasada a Lorenzo de nuevo, cuando éste degradó sus neumáticos a medida que se secaba la pista. Así, se vio relegado a la tercera posición después de que Pedrosa volviera a su mejor forma y lograse una autoritaria victoria.  

Sus esperanzas volvieron una vez más en Phillip Island, cuando Lorenzo se aseguraba la segunda plaza en una de las mejores carreras de la década. El mallorquín aguantó el empuje de Iannone y Rossi para ser sólo superado por Márquez en la última frenada de carrera. Rossi acabó fuera del podio por segunda vez y el título parecía de nuevo en el punto de mira de Lorenzo.

Malasia traería probablemente el momento más tenso de los últimos años, pero Lorenzo no estaría directamente implicado en los hechos al escapar buscando la rueda de Pedrosa. Con Rossi tercero y Lorenzo segundo el título se decidiría en Valencia con el español siete puntos por detrás del italiano. Sin embargo, Rossi arrancaría desde la última posición de parrilla como consecuencia de la sanción recibida en Sepang. La ventaja parecía estar del lado de Lorenzo…

Partiendo primero en parrilla, Lorenzo haría la carrera de su vida para terminar por delante de Márquez y Pedrosa mientras que Rossi sólo podía ser cuarto. Jorge Lorenzo se coronaba así campeón del mundo de MotoGP™ en la temporada 2015. Su temporada ha estado llena de altibajos, el tipo de lucha de la que sólo un espartano podría salir airoso para hacerse con la victoria después de escapar en el último momento de las garras de la derrota.

El título mundial de Lorenzo es el tercero de la categoría de MotoGP™ con Yamaha; una gesta que en el pasado han logrado pilotos como Kenny Roberts, Wayne Rainey o el propio Valentino Rossi. Sumando los de 250cc, Lorenzo posee ya cinco pergaminos de campeón certificados por al FIM.

Etiquetas:
MotoGP, 2015, GRAN PREMIO MOTUL DE LA COMUNITAT VALENCIANA, RAC, Jorge Lorenzo, Movistar Yamaha MotoGP, #TheGrandFinale, #LorenzoChamp

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