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4 días Hace
By motogp.com

"Quiero hacer lo que ningún japonés ha hecho todavía"

Hatsumi Tsukamoto empezó a trabajar como intérprete y se reinventó para ser un referente para los pilotos japoneses que sueñan con MotoGP™

"Para ser una mujer japonesa, siempre he sido muy emprendedora". Así es como Hatsumi Tsukamoto, la actual jefa de operaciones de marketing y comunicaciones de Suzuki Ecstar, resume su vida. Como cada día 8 del mes, en motogp.com contamos la historia de una de las protagonistas del paddock que derriba los estereotipos con su profesionalidad.

Hatsumi nació en Shizuoka, donde de niña creció soñando ser auxiliar de vuelo y de adolescente quería ser traductora de cine. Dos trabajos diferentes que tienen en común el indispensable conocimiento del inglés. Gracias a su familiaridad con este idioma, Hatsumi tomó muchos aviones, pero como pasajera y no como azafata, y no solo siguió un guion, sino que se convirtió en la directora y protagonista de su propia historia donde el coraje y el sentimiento pionero la llevaron a dejar una importante huella.

"Estaba trabajando como intérprete y traductora para una gran empresa, comencé a trabajar para la F1 cuando algunos colegas me hablaron de la posibilidad de entrar en MotoGP™", recuerda Hatsumi. La entrada en el paddock fue casual para ella, que confiesa que prefiere conducir un coche en lugar de una moto.

La primera temporada de Hatsumi en el Campeonato del Mundo fue en 1993, cuando gestionaba los compromisos, contratos y relaciones de los hermanos Aoki: "Cuando empecé en este mundo no había mucha gente en Japón que hablase bien el inglés, así que empecé a ayudar a los pilotos japoneses. Sabía que había mucho talento, pero por el idioma y las dificultades de salir de las islas para poder volar a Europa, no tenían muchas posibilidades de ser conocidos por los equipos occidentales". Habiendo percibido esta limitación para muchos de sus compatriotas, Hatsumi pronto se convirtió en una referencia para nombres ilustres de la época como Tetsuya Harada, Tadayuki Okada y Norifumi Abe.

Los pilotos japoneses de esa época fueron los héroes de muchos aficionados en todo el mundo, como señala Hatsumi: "Recuerdo a Valentino Rossi cuando todavía estaba en el campeonato italiano, decían que haría grandes cosas, pero lo conocía principalmente porque siempre nos seguía en el paddock. Un día nos pidió que le lleváramos a Japón para ver dónde y cómo vivían sus ídolos. La familia Aoki lo acogió y durante una semana le mostramos todo lo posible de nuestro país".

Fueron años que estuvieron marcados por un gran desafío para Hatsumi, que se comprometió a conocer la manera de vivir y de pensar europeas y al mismo tiempo tuvo que explicar los diferentes matices culturales a los pilotos que acompañaba para que se integraran en los equipos occidentales. "Nadie me había explicado cómo hacer este trabajo, lo improvisé en el momento", recuerda con una sonrisa, antes de señalar la exigencia de esos primeros pasos: "En los primeros días estaba bajo mucha presión también porque en los 90 en Japón no sabíamos mucho sobre los hábitos europeos o americanos. Hoy en día mi trabajo es mucho más fácil, lo hago con facilidad y me divierto mucho".

Hatsumi no quiere oír hablar de dificultades porque explica que ha encontrado muchos desafíos en el camino: "Como japoneses, hay muchas cosas que no podemos hacer, así que siempre me pregunto: '¿Qué podemos hacer que no se haya hecho todavía?' Esta pregunta siempre me ha motivado a dar un paso adelante y compartir con los pilotos sus alegrías siempre ha sido la mayor satisfacción".

Se trata de un sentimiento que para Hatsumi se ha consolidado con el tiempo, ya que recuerda con gran orgullo la trayectoria de Tatsuki Suzuki: "Sus padres se pusieron en contacto conmigo cuando tenía 15 años. Tenía talento, pero nunca había competido en el campeonato nacional. Me preguntaron si era posible entrar en el CEV, el Campeonato de España. No fue nada fácil, pero lo intentamos y tuvimos éxito. Hoy en día, 'Tatsu' es uno de los pilotos con más talento de Moto3™".

Incluso lo imposible se convierte en algo superable, así que le preguntamos a Hatsumi qué consejo se habría dado a sí misma cuando era adolescente: "Haz lo que quieras. Vive sin arrepentirte, acepta cada desafío. Personalmente, creo que he seguido mi consejo en el 80% de las ocasiones. Para ser una mujer japonesa, creo que siempre he sido muy dinámica, pero a veces sentía que tenía que ser más conservadora y eso me frenaba un 20%".

Hatsumi ha demostrado que incluso en una cultura en la que los hombres van un paso por delante de las mujeres, la profesionalidad puede ser un punto de encuentro entre la tradición y el progreso: "Si quieres permanecer en un ambiente profesional durante mucho tiempo, siempre tienes que ser profesional. El mundo sigue siendo dirigido por hombres. Creo que, como mujeres, no tenemos que hacernos notar por nuestro físico o nuestra apariencia, sino demostrar todo nuestro potencial en el trabajo".

Lleva más de 20 años trabajando en el paddock y Hatsumi celebra con entusiasmo el creciente número de mujeres involucradas en diferentes roles y con una responsabilidad cada vez mayor: "Veo que las chicas siempre están trabajando mucho más que sus compañeros y así es como están hoy en día asumiendo roles que hasta hace unos años estaban reservados exclusivamente a los hombres. Ver esta evolución me inspira".

Dada su gran experiencia, Suzuki quiso incorporar a Hatsumi en 2015 cuando la fábrica de Hamamatsu regresó a MotoGP™: "Empecé en la comunicación y el marketing, pero cada vez me dedico más a este último campo". Durante los Grandes Premios se encarga de que los patrocinadores tengan una experiencia inolvidable: "Me encargo de la asignación de pases y actividades para nuestros invitados como la visita al paddock, invitaciones para almorzar en nuestro hospitality, reuniones entre invitados y pilotos, así como la traducción de los comunicados de prensa oficiales. Cuando estoy en casa planifico cada detalle para el siguiente Gran Premio".

La experiencia en Suzuki ha permitido a Hatsumi vivir experiencias únicas: "Es especial formar parte de esta familia porque he conocido muchos campeonatos, trabajando en WorldSBK, el EWC, el Campeonato del Mundo de Resistencia, y en todos los campeonatos japoneses en las diferentes disciplinas del deporte  de motor. Mi trabajo es mi pasión y estoy muy orgullosa del papel que desempeño hoy".

Hatsumi concluye la entrevista dando algunos consejos a las jóvenes orientales que sueñan con hacerse un hueco en el Mundial de MotoGP™: "Estudiar al menos dos idiomas extranjeros. Tener un conocimiento general del italiano y de otros idiomas europeos me permite ser más sociable y hacer mejor mi trabajo. Estoy muy orgullosa de formar parte del paddock durante tanto tiempo y amo a la gente que ha estado compartiendo esta experiencia conmigo estos años".

El próximo 19 de julio volveremos a ver a los pilotos en la pista en el Gran Premio Red Bull de España en Jerez y Hatsumi dejará Japón una vez más para seguir viviendo su historia de #WomenInMotoGP. La próxima entrevista a una mujer del paddock se publicará el próximo 8 de agosto, cuando otra pionera nos contará su experiencia en MotoGP™.

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