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3 días Hace
By motogp.com

"Me emociona que otras chicas digan que soy un ejemplo"

Todavía hay pocas mujeres telemétricas en el Mundial, pero gracias al papel de Patricia Pacheco en Moto3™ las cosas están cambiando

El trabajo de Patricia Pacheco dentro del box es esencial. El telemétrico analiza los datos de la moto y junto con su superior, el técnico, elige la estrategia a proponer al piloto para el fin de semana de carreras. Patri trabaja con auténticos torbellinos que son poco más que adolescentes, a veces vulnerables, con una presión sobre sus hombros que les cuesta gestionar. Pero es su capacidad de leer los datos del ordenador con tanta naturalidad como la tensión en los ojos de esos jóvenes lo que le permite encontrar siempre las palabras adecuadas para que los talentos de hoy tengan la serenidad y la concentración necesarias para convertirse en los campeones del mañana.

Su historia comienza en Madrid en 1989. De niña veía los Grandes Premios por televisión apoyando a su ídolo: Sete Gibernau. "Soñaba con ser un día la primera persona con la que el piloto hablara en cuanto se bajara de la moto, la persona a la que acudiera para encontrar una solución para ser más competitivo -dice con una sonrisa recordando cuando su trabajo era un objetivo lejano y casi inalcanzable-. Siempre fui buena en matemáticas y física, así que elegí estudiar ingeniería aeroespacial y durante unos años trabajé en Madrid en ese campo. Estaba haciendo unas prácticas sobre lo que había estudiado y, una vez terminado ese contrato, me contrataban pero no era exactamente lo que yo quería".

Su pasión siempre han sido las motos y ese sueño de infancia merecía hacerse realidad, o, por lo menos, Patri quería asegurarse de intentarlo todo antes de rendirse. "La única forma que se me ocurrió en ese momento de convertirme en telemétrica fue mudarme a Barcelona y asistir a la escuela Monlau. Tuve que dejar atrás a mi familia y un trabajo seguro para lanzarme a una nueva aventura, hacia la incógnita".

Una vez en Barcelona, Patri dedicó toda su energía y cada momento de su tiempo a estudiar y luego encontró un trabajo en el CEV y en el Campeonato de España. "En mi primer año en el campeonato Pre-Moto3™ gané el título con Sergio García Dols. Llegamos tensos a la última carrera, concentrados porque era la cita en la que nos jugábamos el trabajo de un año. Al inicio de la última vuelta, nuestro piloto estaba en la parte trasera del grupo de los 10 primeros, estábamos casi resignados, pero logró recuperar seis posiciones convirtiéndose en el campeón de esa temporada. ¡Recuerdo que cuando llegó al Parc Fermé sentí que mi corazón estallaba de alegría!". Una primera satisfacción que le dio el empujón para mirar aún más alto.

"El CEV es un gran campeonato y me sentía muy bien en el equipo donde estaba, pero quería trabajar en el Mundial". La oportunidad se presentó pronto pero, como sucede a menudo, son las mismas mujeres las que se marcan sus límites al no sentirse capaces de asumir ciertas responsabilidades cuando se mueven en un mundo dominado por los hombres. Pero Patri encontró el valor para superar ese miedo. "Había oído que Paolo Simoncelli buscaba dos telemétricos: uno para su equipo en el CEV y otro para el Mundial. Luego, cuando lo conocí en el paddock, luché contra mi timidez para presentarme aunque no hablaba italiano. Al principio, Paolo me ofreció una plaza en el CEV". Pero aunque no dominaba bien el idioma, Patri encontró una manera de hacerse entender. Fue exactamente esa determinación imparable ante cada límite lo que hizo que el propietario del SIC58 Squadra Corse entendiera que tenía delante a la persona que buscaba.

Desde 2018, año de su llegada a la categoría ligera del Campeonato del Mundo, Patri ha estado al lado de Tatsuzi Suzuki y juntos han conseguido 4 'pole positions' y 4 podios, incluidas 2 victorias. En los últimos años ha seguido creciendo y demostrando ser muy buena en lo que hace, hasta el punto que, desde 2020, Paolo Simoncelli le ha confiado la gestión técnica del SIC58 Squadra Corse en el CEV acompañando a 'Josito' García y Senna Agius.

Tanto en el campeonato español como en el Mundial, los GP de Patri comienzan el miércoles montando el box, luego el jueves ve la carrera del año anterior y analiza los datos junto con los pilotos y Marco Grana, responsable técnico del equipo que participa en el Campeonato del Mundo de Moto3™. Miran cada detalle para entender los puntos fuertes de los rivales, quiénes ganaron velocidad en un punto de la pista, qué errores hay que evitar y cómo elegir el 'setup' de la moto. El viernes llegan a la pista temprano para empezar el espectáculo: "Cuando 'Tatsu' vuelve de la pista conecto mi ordenador a la moto para descargar toda la información. Mientras el piloto le explica a Marco, nuestro técnico, el 'feeling' que tuvo con la moto, yo intento encontrar un 'feedback' en los datos que sugiera frenar antes en vez de abrir gas más tarde. Una vez terminada la sesión, estudiamos toda la información cuidadosamente y decidimos la estrategia para el día siguiente".

Habiendo sido parte del paddock desde hace algunos años, Patri se ha convertido en una cara conocida para los fans de MotoGP™: "Cuando estamos en los circuitos, a menudo se da el caso de que las niñas o chicas muy jóvenes pasan por aquí y, junto a sus padres, me preguntan qué camino he tomado para trabajar en el Mundial. Me emociona ver cómo escuchan mi historia. Creo que si yo pude hacerlo, todas pueden hacerlo. Saber que hay chicas, como podría haber sido yo hace unos años, que me ven como un modelo en el que inspirarse, me llena de orgullo".

Para hacer bien el trabajo de telemétrico o técnico, la confianza del piloto es indispensable. En su caso, Patri combina sus conocimientos de ingeniería con la sensibilidad que distingue a las mujeres, por lo que explica a sus pilotos que también es lícito tener miedo o vivir momentos de desánimo. Ella les ayuda a mantener viva la llama que cada uno de ellos tiene para que encuentren dentro de sí mismos la motivación para reaccionar y encontrar la agallas para ser los primeros en cruzar la línea de meta. Su historia es su fuerza y Patri la comparte con gusto para que otros jóvenes entusiastas de las motos puedan también realizar ese sueño de vivir una vida dentro de la competición.

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