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10 días Hace
By motogp.com

"Si lo persigues, al final todo llega"

Coincidiendo con el 8-M, compartimos la historia de Carolina Micó, toda una institución como una de las pioneras en el Mundial de MotoGP™

Etiquetas MotoGP, 2021

Carolina Micó fue una de las primeras mujeres en trabajar en el paddock del Mundial como profesional. En el Día Internacional de la Mujer queremos celebrar la dilatada trayectoria y las experiencias de Carolina, involucrada en el Campeonato del Mundo de MotoGP™ desde el año 2000 y que es, a día de hoy, la HEAD OF THE CEO OFFICE de Dorna Sports, Carmelo Ezpeleta.

Queremos aprovechar esta oportunidad, para darle las gracias por haber contribuido a que el paddock sea más accesible -si cabe- para las mujeres que han venido después de ella y a las que vendrán en el futuro.

"Cuando empecé a asistir a los Grandes Premios me di cuenta de que era un mundo de hombres. Seríamos unas veinte mujeres que nos conocíamos entre nosotras y que organizábamos cenas de vez en cuando", comenta Carolina, en referencia a lo que acontecía a finales de los 90 y los albores del nuevo milenio". Y añade: "Nunca imaginamos que hoy en día el paddock podría contar con tantas mujeres desarrollando labores profesionales tan diversas".

Carolina trabaja -codo con codo- junto a una de las personalidades más conocidas y respetadas del Motorsport mundial: Carmelo Ezpeleta. "El trabajo cuando estamos en Madrid es distinto al que hacemos durante las carreras. Voy cada día a la oficina, ahora con la pandemia solamente cuando es necesario y al final del día tengo tiempo para dedicarme a mis seres queridos y a mis hobbies. En cambio, cuando estamos en un Gran Premio, el ritmo es más rápido e intenso. Todas las reuniones se celebran en la misma oficina, por lo tanto, no se nos ve mucho por el paddock, las jornadas comienzan a las 8:00 y nunca terminan antes de las 20:00. Una vez llegamos al hotel, cenamos casi siempre el mismo 'team', y nos relajamos compartiendo las anécdotas que nos han pasado durante el día, aunque el teléfono puede sonar en cualquier momento…", detalla.

Carolina subraya la importancia de prestar la máxima atención a cada detalle cuando se trabaja tan directamente con una persona que desempeña un papel tan importante como el del CEO de MotoGP™: "Debo tener en cuenta muchos aspectos, evaluar cada detalle y el posible error que podría producirse para prevenirlo. En mi rol, es importante no cometer errores, y muchas veces puede haber cambios inesperados, así que estás muy atenta para que no sucedan porque las consecuencias serían importantes".

Sin embargo, al final también están las recompensas, el impulso que la empuja a mejorar siempre: "Recibir la enhorabuena por un trabajo bien hecho, siempre me produce una gran satisfacción y el deseo de hacerlo aún mejor en futuras acciones. Carmelo es una persona a la que le apasiona su trabajo, lo vive con una gran intensidad, y lógicamente es muy exigente, estar a su lado supone un aprendizaje continuo en cada momento".

Por otra parte, mientras desempeña un trabajo en el que la concentración y la seriedad están presentes de forma constante durante las 24 horas del día, también hay espacio para disfrutar de momentos de diversión: "En los últimos años he tenido la oportunidad de conocer a personalidades del mundo de la política, del deporte y del espectáculo, todos ellos personas que, seguramente haciendo otro tipo de trabajo, no habría tenido esa suerte".

El Mundial de MotoGP™ es un universo que presenta grandes posibilidades, pero también supone emocionantes desafíos en cada una de sus temporadas: "Pasamos la mayor parte del tiempo fuera de casa y a veces tenemos que lidiar con momentos de desánimo porque estamos lejos de nuestros seres queridos, aunque aquí dentro después de tantos años también tengo una familia, se siente el paso del tiempo, pero luego, analizándolo bien, este es un trabajo divertido que a la vez conlleva mucha adrenalina", explica Carolina. "Es muy intenso, pero en cambio ofrece experiencias que son difíciles de encontrar en otros trabajos. Siempre es agradable volver a casa y compartir las aventuras que experimentas por el mundo con los tuyos".

Veintitrés años después de su entrada en Dorna, Carolina identifica dos características como sus principales compañeras de viaje en su trayectoria profesional: "Antes de llegar a ocupar este rol tuve muchas experiencias y cuando lo que quería no llegaba pronto, me decía 'vale, si no es hoy, será mañana' o 'si no tengo éxito aquí, lo intentaré en otro departamento'. La paciencia y la dedicación son las que marcan la diferencia en el trabajo". ¡Nunca hay que rendirse!

Cuando Carolina era una niña en Ontinyent (Valencia), soñaba con ser maestra, pero a medida que crecía, estaba más decidida a aprender lenguas extranjeras para descubrir el mundo que había ahí fuera. Así que en lugar de encontrarse detrás de un escritorio compartiendo sus conocimientos con jóvenes estudiantes, pasaría a encontrarse en las terminales de los aeropuertos de todo el mundo dispuesta a aprender algo nuevo a través de un viaje de negocios.

Pero su futuro comenzó a labrarse cuando terminó el instituto, y tras estudiar Publicidad y Relaciones Públicas, voló a París para trabajar como 'au pair' y perfeccionar su francés en la Alliance Française. Tras esta experiencia, regresó a su país durante unos meses donde, trabajando como administrativa, se preparó para su siguiente viaje: Estados Unidos. Cuando esta segunda experiencia llegó también a su fin, lo que Carolina tenía claro era o bien formar parte de una gran ciudad como Madrid o Barcelona, o mudarse definitivamente fuera de España.

"Cuando volví a Ontinyent (Valencia) empecé a enviar currículums a diferentes agencias de trabajo. Después de unos diez días me fui a Madrid a visitar a mi hermano, que estaba estudiando en la capital. Y de repente tuve una llamada para una entrevista de una empresa llamada DORNA para trabajar como recepcionista". Era noviembre de 1998 y Dorna era una compañía joven, que desde 1992 poseía los derechos de organización del Campeonato del Mundo de MotoGP™. Había pasado menos de un año desde su primer día de trabajo cuando a Carolina le ofrecieron dejar la recepción de las oficinas para incorporarse a otro departamento: "La oferta me la hizo el entonces director de eventos, que me dijo: 'Vas a empezar a viajar a MotoGP™ con nosotros'. A mitad de la temporada del 2000, Carmelo me propuso seguir más sus compromisos, dejando poco a poco las otras actividades en las que participaba cuando estábamos en los circuitos".

Carolina aún recuerda con emoción el primer Gran Premio en el que participó. Fue en el año 2000, con Sudáfrica como telón de fondo: "El promotor del evento nos invitó a una excursión a su finca y resultó ser un auténtico safari". A partir de ese instante, se sucedieron los descubrimientos: "Creo que este trabajo empieza a gustarme, el contacto con personas de países diferentes provoca divertidos choques culturales que hacen que cada viaje sea inolvidable, familiarizarme con una cultura tan fascinante como la de Japón o tan atractiva como la de Australia".

Poder visitar países lejanos le ha permitido descubrir nuevos sabores o costumbres y también nuevos colores: "Me encanta Phillip Island, es un circuito que me gusta mucho porque está cerca del mar y hay un ambiente único. El lugar donde se encuentra el circuito, la luz y el aire que se respira es lo que lo convierte en un lugar especial para mí".

MotoGP™ no solo supone un reto para los pilotos, sino también para todas las personas que les rodean y contribuyen a la creación de uno de los campeonatos con mayor repercusión en el mundo. Carolina tiene claro por qué formar parte de este increíble puzle es algo mágico: "Solo se vive una vez. Es un trabajo divertido, rápido, que requiere precisión ya que todo puede cambiar en un segundo, pero creo que vale la pena formar parte de este circo".

"Vivir desde dentro el mundo de la alta competición, siendo tan cercana a los pilotos, equipos, patrocinadores, compañeros de trabajo, enriquece tu vida profesional. Para mí el momento más emocionante de toda la semana del Gran Premio, es el domingo cuando se forma la parrilla de salida, el rugir de los motores, el calor del asfalto y la tensión antes de que el semáforo se ponga en verde, es francamente único".

Dentro de unos días Carolina volverá a la pista para vivir el esperado arranque de la temporada 2021 del Campeonato del Mundo de MotoGP™ en el Circuito Internacional de Losail.