La decisión de Marc Márquez (Ducati Lenovo Team) de dirigirse al pit lane tras su caída en el Tissot Sprint permitió al '93' cambiar de moto, recuperar el liderato y después ganar su segundo Sprint de la temporada. Fue algo muy poco convencional, pero se confirmó que el siete veces Campeón de MotoGP no infringió ninguna normativa.
Márquez entró en el pit lane de acuerdo con la definición publicada del punto de entrada al pit lane en la línea de cronometraje, que es la entrada al pit lane donde están los carteles de 60 km/h. No existe una norma específica que establezca que los pilotos deban entrar al pit lane desde un lugar concreto.
Márquez tampoco desobedeció ninguna instrucción de los comisarios, no causó peligro cuando cruzó la pista mientras esperaba a que estuviera despejada, y no acortó secciones importantes del trazado obteniendo así ventaja. La moto del Ducati Lenovo Team de Márquez además siguió en marcha, por lo que pudo reincorporarse a la pista con ese mismo vehículo.
¿Ingenio rápido? ¿Genio malvado? ¡Cuéntanos qué opinas! Escucha las impresiones de Marc Márquez a continuación y vuelve para más acción el domingo de Gran Premio.